EL sentimiento nos invade

Ya ha pasado un año desde que, aprovechando esta misma ocasión,
me dirigía a todos vosotros para desearos que pasarais unas Felices
Fiestas. Eso sí, con los inevitables nervios que afloran por la lógica
preocupación para que todo salga lo mejor posible, ante la inminente
llegada de los días de fiesta.
La historia continúa. El ciclo testero anual se ha cubierto nuevamente.
Nuestras fiestas están a la vuelta de la esquina y hasta los nervios de los que
hablaba, se repiten.
En esta ocasión y ante el ya próximo relevo en el cargo por cese
reglamentario, quiero aprovechar para deciros que, aunque no ha sido fácil,
puesto que nuestra Comparsa se ha hecho muy grande y requiere gran esfuerzo,
ha sido una satisfacción para mí el poder haber estado al frente de la misma
durante estos dos años. Siempre se quedan cosas en el tintero, pero el tiempo
se echa encima sin darte cuenta y llega la hora del cambio.
Os aseguro que, a pesar de que las cosas que hemos realizado durante este
periodo hayan sido de vuestro agrado o no, me he esforzado porque por lo
menos, no os sintierais defraudados por la confianza que, en su día, depositasteis
en mí. Espero que haya sido así.
Pero como digo, el tiempo no perdona y ya habrá lugar para las despedidas.
Ahora lo que importa es que en este año del famoso fin del milenio, que es
para nuestra Comparsa un año de celebración, lo aprovechemos intensamente
y nos encaminemos hacia el nuevo siglo con un grato recuerdo de las fiestas
pasadas.
Sed felices.

Vuestro Presidente