EL sentimiento nos invade

Una vez más me debo poner delante del ordenador e intentar, por lo
menos, expresaros en mi nombre y en el de toda mi Junta Directiva, el
deseo de que las fiestas que ya tenemos a la vuelta de la esquina, sean
perfectas y felices para todos, que seamos buenos, que nos lo pasemos
todos muy bien, etc, etc, etc.
Aparentemente, la verdad es que no parece una tarea difícil ni que haya
que darle excesivas vueltas. Pero en esta ocasión . . . para mí si que lo ha
sido. Solo ante el inminente cierre de este número, he conseguido hacerlo.
Quizá sea ésta la última oportunidad que tenga para poder dirigirme
como presidente, a cada uno de vosotros, socios y socias de nuestra
comparsa. Como sabéis, nuevamente el momento del relevo en el cargo
está próximo y los sentimientos de alegría por un lado y cierta melancolía
por otro, se mezclan.
Alegría porque se acaba un periodo de cuatro años de intenso trabajo
con la sensación, por lo menos personal, del deber cumplido. Por otro lado,
la inevitable tristeza de no poder seguir disfrutando de ese orgullo que
ha supuesto para mí el haber sido, gracias a vosotros, el presidente de esta
gran comparsa.
Desde aquí, mi más sincero agradecimiento por la posibilidad de serlo
que, en su día me disteis y por la renovación de esa confianza que,
posteriormente, depositasteis nuevamente tanto en mi, como en todo el
equipo de personas con las que he tenido la suerte de convivir durante
este periodo de tiempo.
Superada la indecisión inicial, la verdad es que las palabras van surgiendo
rápidamente pero no debo apartarme de lo que debe ser el objetivo final
de las mismas.
Deseo que todos podamos disfrutar intensamente de estas fiestas que
nos preparamos a celebrar y que, una vez pasadas, podamos tener un muy
grato recuerdo de las mismas.
Sed especialmente felices.


Vuestro Presidente